
LA DESERTIZACIÓN
Aunque lenta, resulta inexorable en algunas regiones cuando no se las habita. Si bien el hombre es un gran depredador, destructor de la Naturaleza cuando las civilizaciones alcanzan ciertos niveles demográficos bajo pautas irrespetuosas como las del mercado, también es cierto que gracias al hombre se han convertido en vergeles grandes superficies, que sin su accionar, sin sus cultivos, sin sus trabajos de irrigación y sus proyectos, serían eriales carentes de toda vida visible.
La desertización tiene causas naturales y otras que no lo son. Las no naturales se deben en algunas regiones como el Amazonas o gran parte de Africa, a una acción deletérea del hombre (minería, vertidos tóxicos, tala incontrolada, conversión de jungla y bosque en campos ganaderos y cerealeros, etc.), pero en otras ocurre justamente lo contrario: o sea por su abandono. En Europa, lugares como el Sur de España están sufriendo una progresiva y acelerada desertización por la simple razón de que a nadie se le deja hacer en sus terrenos nada redituable; mucho menos ha de pretenderse que se cumpla la verdadera función del Estado, que debería dar medios y elaborar planes concretos para la conversión de las zonas áridas y prácticamente desérticas, en algo más que un escenario para películas del Oeste yanqui.
En China se ha ganado en los últimos cien años a los desiertos una superficie equivelente a cuatro veces la de España, gracias a los planes de distribución agraria, aliento a la agricultura y revalorización del turismo rural, por encima de la ganadería extensiva y disposición inteligente de recursos hídricos.
Una liberalización del suelo en Andalucía, Murcia, Alicante, Extremadura y otras zonas de riesgo de desertización, con apoyo para emprendimientos agrícolas, daría a España un importante avance económico, con producción de riqueza legítima y se espantaría el odioso fantasma de la desertización.
Hay estudios muy buenos sobre recursos hídricos subterráneos y abunda el agua en España. Habría que investigar a fondo por qué se falsean datos a nivel oficial y se ocultan esos recursos en vez de abrirlos para el desarrollo de las regiones. Hay técnicos bastante preocupados por esta razón y esperamos que MITIERRAESMÍA sirva para canalizar las inquietudes de todo ese personal técnico conocedor total o parcial de estos problemas tras los que hay muchas cosas que destapar, aparte de los acuíferos.
|
Artículos
|
Asociación
(en construcción) |
||||||