PÁGINA INICIAL

LA ESTRATEGIA POLÍTICO-MILITAR Y LA LIBERALIZACIÓN DEL SUELO
DISTRIBUCIÓN POBLACIONAL Y RECURSOS
LA ENERGÍA NUCLEAR

"Nadie quiere pensar en la guerra, hasta que por no hacerlo a tiempo, hay que comer bazofia en una trinchera"
Miguel Ezquerra Sánchez

Uno de los errores estratégicos más lamentables, aunque no siempre visibles ni siquiera en la perspectiva histórica -a menos que se analice con cuidado-, es la mala distribución demográfica. Cierto es que nadie quiere pensar en la guerra y decimos "aquí no puede pasar". Ese ha sido el pensamiento de todos los ciudadanos del mundo, salvo unos pocos conocedores, hasta el día anterior a verse en medio de un conflicto bélico. Ver cada día los noticieros debería ser didáctico, pero nos adormece. Creemos que "todo pasa muy lejos" y que "aquí nunca pasará", sin comprender que los intereses que mueven el mundo son básicamente económicos y poco les importa dónde tengan que armar una guerra para conseguir lo que quieren.
Además de afectar al presente y en tiempos de paz, la escasa dispersión demográfica hace más vulnerables a las naciones en todo momento y llega al extremo del desastre en tiempos bélicos. Es de gran interés para los estrategas bélicos y de hecho el asunto se trata en las escuelas de guerra como asunto de importancia fundamental. Si lo hacen los militares de todo el mundo ¿Por qué no analizar un poco entre simples propietarios y ciudadanos en general?.
Resulta muchísimo más fácil, barato y efectivo apoderarse de una gran ciudad que de una comunidad cuyos integrantes se encuentran dispersos, a decenas o centenares de metros.
De la misma manera, hemos de considerar que una comunidad dispersa tiene muchísimas más probabilidades de sobrevivir a un ataque y defenderse, así como menos posibilidades de sufrir las consecuencias de un bombardeo o de cualquier acción de destrucción o control de un enemigo. La logística de un invasor se hace más difícil, centenares de veces más cara y vulnerable en el campo que en una ciudad.
SI bien la "guerra de guerrillas" puede hacerse mejor en una ciudad para defenderse de los ejércitos, según las opiniones de algunos estrategas, en la actualidad la fuerza mayor está en las bombas, en los misiles teledirigidos y un sinfin de nuevas armas y no en los ejércitos. Tanto bombas, misiles como nuevas armas, requieren mayor tiempo y número para conseguir algún poder en el campo, mientras que resultan devastadoras a "bajo costo" en las ciudades.

Por otra parte, las comunicaciones actuales (teléfonos móviles, radios, televisión, internet y la gran mejora actual que son las redes wifi), hacen viable una coordinación mucho mayor de las fuerzas locales defensivas (pueblo de campesinos convertidos en soldados defensores) que durante la Revolución Cubana o los intentos de revolución, defensa o guerra de guerrillas de hace medio siglo.
La Revolución Cubana tuvo éxito merced a una preparación popular campesina y fue de las pocas con tales resultados. Un país previsor actualmente dependería menos de las comunicaciones vía satélite (internet, telefonía y televisión), y más en la vieja y remanida pero casi infalible radio. Las posiblidades de la radio para mantener una comunidad en contacto, , especialmente de onda corta para las zonas montañosas, otorgó más victorias que la superioridad balística e incluso logística en muchos casos. La actual tecnología wifi, con algunos ajustes para independencia regional, puede hacer difícilmente vulnerables las comunicaciones de pequeñas y medianas regiones.

Una ocupación mayor del suelo por sus propios dueños (no estamos hablando de una revolución agraria al estilo comunista, sino de derechos de propietarios en un país democrático), permitiría al Estado hacer un plan defensivo con participación del pueblo súmamente efectivo. Uno de los problemas planteados en este sentido, es que los políticos -sobre todo los que estudian en universidades de USA y Reino Unido- salen con la cabeza llena de miedo a los militares de su propio país, a los que "deben mantener a raya para evitar daños a la democracia". No comprenden que lo único que hacen es mantener ejércitos débiles, sometidos a organizaciones extranacionales, que cuando el gobierno del muy "estudiado" político se desmande de las directivas de las grandes potencias, no podrá hacer nada para defender la soberanía nacional.
Además estos ejércitos no voluntarios (gracias a la manipulación internacional de la mediática que ha creado los "objetores d conciencia") ahora son mercenarios. Gente que va a matar o morir a cualquier parte de mundo por dinero, con los pretextos humanísticos que quieran inventarse. Asi las cosas, lo menos que podemos hacer en el ámbito privado, es defender nuestros derechos de la PROPIEDAD PRIVADA, con lo que seguramente cambiaremos algunas pautas de juego y posiblemente más y mejores de las que pensamos ahora.

Alguien dirá que España -por ejemplo- no tiene muchas posibilidades de volver a estar en medio de una guerra, por lo tanto lo expuesto carece de valor. ¿Puede alguien asegurar que España quedaría al margen de un intento de invasión por parte de otro país? o ¿Quedaría al margen en caso de un conflicto mundial como estamos a punto de protagonizar, a pesar de la "fiesta" con que los Juegos Olímpicos y partidos de futbol o carreras de coches enmascaran la realidad política?. Alguien puede decir que "nadie quiere una tercera guerra mundial". Preguntamos: ¿Alguien de los afectados quería la guerra de 1914-1918 y luego la Segunda Guerra Mundial o la Guerra Civil Española?. O todas las guerras que hubo, hay y habrá...¿?

DISTRIBUCIÓN POBLACIONAL Y RECURSOS

La existencia de una mayor actividad agrícola, ganadera y de granja en pequeña escala pero ampliamente difundida, asegura la logística poblacional, es decir su subsistencia, independientemente del desarrollo de la guerra en las ciudades y puntos estratégicos. Eso sólo puede lograrse si cada propietario puede construir en su terreno y hacer algo con él que realmente le reditúe. La liberalización del suelo en España (sirva a modo ejemplar a otros países, bajo ecuaciones de extrapolación proporcional), significaría un aumento de entre 400 y 600 % de producción hortícola en un lapso de cinco años, o sea una recuperación proporcional aproximada de los baremos estadísticos porcentuales de 1976, cuando España exportaba el doble de alimentos que ahora mismo.

En un mundo convulsionado como el actual, donde las más avanzadas tecnologías se usan más para la destrucción que para servir al hombre, descuidar la cuestión estratégica es un error tremendo.
Permitir a los dueños del suelo construir, realizar y vivir en él, además de todos los beneficios mencionados en ésta y otras páginas de MITIERRAESMIA, representa una importante corrección a la falta de previsión estratégico-demográfica.

LA ENERGÍA NUCLEAR

Chernobil no ha sido el único accidente nuclear que ha puesto en evidencia la realidad; sólo fue el más descontrolado en sus efectos. Aún hoy siguen naciendo niños con toda clase de defectos genéticos espantosos. Casi todas las centrales nucleares han tenido accidentes o memomentos de descontrol que, aunque controlados rápidamente, han producido daños al medio ambiente y a las personas en la mayoría de los casos. Pero el cuadro de situación debe entenderse con más aspectos que el mero "accidente", porque:
1) Una central nuclear es una bomba atómica que un enemigo potencial o un loco no necesitan construir ni transportar. Sólo tendría que bombardear o detonar.
2) Ninguna central nuclear está tan bien hecha como para resistir un terremoto y algunas de ellas se encuentran en sitios expuestos a la posibilidad de sufrirlo.
3) Los residuos nucleares no pueden ser todavía reciclados hasta perder su potencial destructivo. La vida media de los compuestos radiactivos es de varios milenios. Continuar generándolos y almacenándolos, por más medidas de protección que se tomen, es una Espada de Damocles para nosotros y para las próximas generaciones.
4) Se ha probado en muchos estudios que no resulta ni de lejos tan "barata" como se nos ha dicho durante décadas.
5) Implica una total dependencia tecnológica a reducidos grupos de profesionales, muy al contrario de la eólica, la termosolar o la hidromotriz.
6) La continuación de producción nuclear aumenta exponencialmente la posibilidad de que grupos particulares (terroristas o simples estudiantes) accedan a material nuclear y produzcan desastres.

Cabe comentar que según algunos estudios sobre zonas tácticamente frágiles, presentan al Mediterráneo como uno de los peores. Bastaría una bomba atómica pequeña, de unos 20 Kilotones (como
la de Hiroshima), detonada en la superficie oceánica, para matar a unas 35 millones de personas sólo con el tsunami resultante.
Si se ocupasen los territorios de otra manera, diversificando hábitat y turismo hacia interior, sin saturar las costas, aparte de minimizar los daños de tales muy probables situaciones, se reducirá notablemente la competencia nuclear para producción eléctrica, merced a la mayor demanda de energías alternativas.

Proximamente continuaremos exponiendo detalles del tema.

 

PAGINA INICIAL