
EL CUIDADO DEL PAISAJE
También aquí dejaremos hablar a los expertos, pero vamos dejar claros algunos puntos:
1) El paisaje debe protegerse, pero ello no debe hacerse impidiendo a los dueños de la tierra que la ocupen.
2) El control urbanístico rural (ni el ciudadano) no debe extralimitarse al punto de convertir la propiedad en una carga insoportable para el propietario. Las "democracias" acusan al comunismo de un excesivo control sobre la propiedad o la ausencia de propiedad privada. ¿Hay realmente propiedad privada cuando el Estado puede expropiar forzosamente?. Deberían ser los factores de conveniencia, los que impulsen a los propietarios a ceder o vender tierras al Estado, no imposiciones forzosas. Vivimos bajo un gobierno dinerocrático, con leyes de mercado que imperan sobre el trabajo, los bienes y los servicios. ¿Por qué debemos soportar la contradicción de tener las propiedades bajo un régimen "comunista" en que el Estado tiene más derechos que el propietario?. Si el Estado va a decirnos qué podemos y qué no podemos hacer con nuestras propiedades, que también nos asegure el trabajo vocacional y el sustento, que asegure gratuitamente nuestra educación y la de nuestros hijos, que garantice un sistema sanitario y de prevención de desastres supereficiente como el cubano, que elimine la publicidad de la televisión y la vía pública... ¿Vivimos en una democracia o en comunismo?. Se supone que en una democracia, aunque sólo para elegir representantes, pues en realidad el régimen se llama Mercado. Pero a juzgar por las leyes urbanísticas, el Estado es comunista. Quizá ni democracia ni comunismo sean malos per se, pero la mezcla de criterios legales de aplicación produce contradicciones nocivas, con grave perjuicio económico para todos.
3) Los estilos, colores y demás aspectos estéticos de la construcción, pueden y deben ser sugeridos por los arquitectos e ingenieros paisajistas, pero nunca deben ser impuestos con fuerza de ley, ni nacional, ni de Comunidad Autónoma ni de Ayuntamiento. Si alguien quiere tener su casa pintada estilo punky, pues debe poder hacerlo pues es EL DUEÑO.
4) El paisaje debe tener mejoras y cuidados como producto de la EDUCACIÓN no de la represión legal o de impedir su habitabilidad.
5) Así como actualmente (año 2008) muchos Estados imponen a los propietarios rurales prohibiciones, dictan como si fuesen dueños pautas constructivas y estéticas, se guardan muy bien de hablar sobre los cableados, carretaras y puentes, parques industriales, embalses, etc., obras y transformaciones que inauguran con bombos y platillos, muchas veces en contra de los deseos de los habitantes.
6) En estos
momentos, miles de propietarios españoles están imposibilitados
de vender o usar honestamente sus propiedades en razón de que pasa sobre
ellas una línea de alta tensión o hay planes de construcción
de carreteras. Es difícil estar en contra de estas "mejoras"
cuando realmente lo son, pero el Estado no da soluciones rápidas a los
perjuicios económicos de los particulares afectados, que tras una expropiación
tardan años en cobrar miserias de indemnización, por más
que la Ley (poco comprensible para el ciudadano común) contempla en alguna
medida su defensa. Lo peor es que existe una total desinformación a los
propietarios sobre esos planes, conociéndolos ya sobre el momento del
inicio de las obras.
Esto perjudica a propietarios, posibles compradores y agentes inmobiliarios.
Una zona donde "es posible que pase una nueva carretera" se
convierte en una zona económicamente muerta, a veces durante décadas,
desde que se sabe sobre el plan pero no se conoce el trazado. Hasta que se concretan
los acuerdos con las empresas camineras, se hacen los estudios geológicos
de confirmación y se comienzan las obras, pasan muchos años y
los afectados están en una injusta incertidumbre sobre el destino de
sus propiedades. A veces, los especuladores bien informados por los pocos conocedores
de esos trazados, hacen su negocio con el perjuicio de muchos. Finalmente, una
propiedad que no se podía usar porque las protecciones ecológicas,
paisajísticas, urbanísticas o simple "ausencia de planes"
lo prohibían, se ha convertido en una carretera, con toda su polución,
su ruido y adiós paisaje.
7) Un bosque incendiado por falta de cuidado, merced a la imposibilidad de ser habitado por sus dueños, es un paisaje para llorar. Un paisaje de bacales abandonados porque sólo se permite al dueño hacer una "casita de aperos" y no puede vivir allí para disfrutar de su campo, también es algo muy triste y económicamente un perjuicio para el afectado, para la Comunidad y para el Estado.
8) Si se pretende cuidar el paisaje para una mejor industria turística, cabe resaltar que los senderistas no son un porcentaje muy importante en el turismo, pero aún ellos buscan casas rurales y campings donde alojarse. Los que quieren aislarse de la civilización y no ver ni una casa, se van a la selva amazónica, al Sahara o a cualquier otra parte. Aún con una buena distribución demográfica y liberalización del suelo, no faltarán lugares de paseo, montañas que escalar y bosques donde esconderse. Lo que sí habrá, será menos incendios de bosques, y menos destrucción de valores históricos y arqueológicos, porque sus propietarios estarán allí para cuidarlos.